Escribimos emails que cuentan historias, conectan con tus pacientes y generan citas. La diferencia empieza en la bandeja de entrada.
Instagram cambia el algoritmo y puede dejarte sin visibilidad de un día para otro. Sin embargo una lista de emails no depende de nadie, solo de ti. Es tuya, vayas donde vayas.
Un email llega a la bandeja de tu paciente y se queda hasta que lo lee. No compite con reels, stories ni ads de otras cuentas. Lo abre cuando quiere y lo lee sin distracciones.
Un reel en Instagram llega al 8% de tus seguidores. Con el correo conseguimos un 30% de aperturas. Más atención a tu mensaje y más posibilidades de citas.
Un detalle importante.
No estamos diciendo que dejes de publicar en Instagram o en otras redes sociales.
El contenido visual es una pieza clave para atraer nuevos clientes y debe seguir siéndolo.
Lo bueno es que ahora además de conseguir citas desde Instagram también puedes conseguir suscriptores.
No hablamos de emails genéricos con una imagen, dos frases y una oferta.
Hablamos de emails bien escritos que conectan con tus pacientes, generan confianza y las llevan de forma natural a reservar cita.
Una clínica que escribe bien, se recuerda.
Es lo que le pasó a la mujer del espejo.
Nadie le habló del momento exacto.
No es el antes ni el después de la clínica. Tampoco cuando entró en su casa.
Es el momento en el baño, frente al espejo. Ella sola con tiempo para mirarse.
No es que pareciese otra persona. Es que parecía más ella.
Eso ocurre cuando un tratamiento está bien hecho. No se nota. Se siente.
¿Hace cuánto que no te miras así?
La mujer del espejo se lee fácil y rápido.
Además conecta y se siente.
Un email sin alma se borra.
Un mail con alma se recuerda, se comparte y se responde.
Esa es la diferencia entre enviar mails y escribir mails.
Entre tu clínica y nosotros para que cada mail funcione. Tú nos pones al día, nosotros lo traducimos en textos que tu suscriptor querrá leer.
Detrás de cada texto hay una estrategia. Un email sobre un tratamiento activa citas en el momento y un mail con una historia de una paciente genera confianza a largo plazo. Los dos venden, pero cada uno en sus tiempos.
En tu clínica recibes bien a cada paciente. Con la newsletter tiene que ser igual. Por eso cuidamos cada detalle de la bienvenida a tus nuevos suscriptores.
No te lo creerás, pero hay mucho que contar y a tus pacientes les interesa. Historias, experiencias, novedades, tratamientos... Por eso aprovechamos todas esas oportunidades para enviar correos que venden.
Cada semana sabrás qué funciona y qué no. Datos claros, fáciles de entender y que nos ayudarán a conseguir más citas.
Nos integramos en tu clínica. Entendemos tu visión, tu estrategia y tus canales para que la newsletter potencie todo lo que ya haces bien.
A partir del 4º mes: 750€/mes
EmpezarA partir del 4º mes: 1.400€/mes
EmpezarY si sientes que a tu clínica le falta algo, también podemos hablar de estrategia, ideas de crecimiento o nuevos modelos de ingresos.